jueves, marzo 17

De paso II

El fin de semana pasado (pre Marruecos) estuvo de visita Vale Saenz por Londres. Es una antigua compañera de eneagrama, amiga de Sofia, ex discípula de papá (y fan de ambos) y genia total.

Estuvimos por los mercados de Notting Hill y Camdem, por Westminster Abbey y su Big Ben y caminando a lo largo del South Bank.




martes, marzo 15

Entre paréntesis: Marruecos


Este fin de semana tocó mini escapada a Marruecos con mi gran amiga y compañera de aventuras, Sofi Butler.

En cuatro días estuvimos en Fez, Chefchauen, Marrakesh y una excursión al desierto. Para lograrlo, mantuvimos un ritmo más que ajetreado, con miles de desventuras en el medio.

Como sinceramente no pensé que iba a ir, no tuve mucho tiempo de anticiparme a lo que me iba a encontrar. Una vez más, el mundo me sorprendió. Les comparto mis primeras impresiones (pronto habrá más en Planeta no tan Solitario, estén atentos!)

- El clima político estaba MUY tranquilo. No sé si hubo manifestaciones o no este fin de semana, pero no las vimos, ni las escuchamos, ni escuchamos hablar de ellas. De hecho, la gente allá quiere mucho a su rey y hay fotos de la familia real en todos lados, bares inclusive.

- El clima meteorológico, en cambio, me desilusionó mucho. Yo iba a África con la esperanza de huir un poco del gris londinense y me llovió los cuatro días. Hace cuatro días que tengo las medias mojadas. Sin comentarios.

- Los musulmanes son muy simpáticos. Claro que siempre te quieren vender algo, pero se toman el trabajo de prepararte un té, comentarte de fútbol, tirar algún chiste, compartir una anécdota sobre su ascendencia Berber, etc.

- Así de simpáticos que son, se aprovechan del turista como hace mucho no veía un comerciante hacer. Vimos un collar a 500 dírhams, que en otro local lo terminamos consiguiendo a tan sólo 15. Nunca aprendí a sacar porcentajes, pero estoy segura que eso está cerca de un 90% menos (o un número similar igual de polémico. No la compramos de la bronca que nos dió).

- Sí me compré otras cosas. Carteras, elementos decorativos, collar y hasta un puf. Pero en comparación con la Butler, juro que estuve discreta.

martes, marzo 8

Bajo la lupa

A pedido del público, les paso un update de la situación de mi hogar dulce hogar.

El cuarto lo encontre el fin de semana pasado. Tras un mes de conocer cuartos de todo tipo y tamaño, en todas los rincones de la ciudad, ya estaba a punto de perder las esperanzas, de conformarme con uno 'mas o menos bueno' que había visto el día anterior. Quizás era hora de bajar las expectativas y tomar lo que esta fácil y enfrente en vez de seguir soñando con el hombre - digo, cuarto - perfecto.

Hasta que lo vi. Enseguida supe que era perfecto, perfectísimo, todo lo que había sonado y mas! Es verdad que cuando sabes, sabes.

Y desde ese entonces estoy como iba loca, pegada al telefono, esperando que me llame. Literalmente. Mi landlord me hizo llenar infinidad de papeles con preguntas de todo tipo y color que ahora está siendo analizada por una empresa intermediaria. Con reporte, estadísticas, números, cuadros y todo el show.

Así que estoy bajo severo escrutino inglés... no me están dando la conclusión de este análisis y mi ya alto nivel de ansiedad está alcanzando niveles peligrosos.

Y como estoy enamorada, no puedo tolerar la cruel posibilidad de que me diga que no.

viernes, marzo 4

Segundo día en el infierno

Lo malo de tener un trabajo de m*erda (además de tenerlo, claro), es que te arruina el ánimo. Ayer, por ejemplo, no me quería ir a dormir porque sabía que cuando despertara iba a ser viernes y tenía que enfrentar el infierno a paneles solares.

Lo bueno de tener un trabajo de m*erda es que.. ya estás tan abajo como se puede estar. Y de ahí sólo se puede ir para arriba.

Hasta que en tu segundo día cambian las reglas y el trabajo del demonio se vuelve un poquito más odiable.

Porque.. yo le puse garra, lo busqué el lado positivo, yo dejé de lado mi pudor y mis principios marketineros y asumí con la cabeza semi-alta este nuevo rol que me tocaba, sabiendo que iba a ganar poco...

... hasta que me enteré que en verdad no iba a ganar nada.

O sea, por comisión, sí. Pero yo tenía entendido (todos mis compañeritos y yo) que también ganaba un sueldo fijo (escaso pero fijo). Mas no.

Lo que significa que las 10 horas que le dediqué el lunes: viajando, caminando, sonriendo, anotando, preguntando, recitando, etc. ... no gané un peso!

Renuncié instantáneamente.

Puede ser que haya sido un poco impulsiva, que le tendría que haber dado una oportunidad más y que con el tiempo cada vez más ventas se concretan.

Pero no tengo ganas de ser explotada. Yo soy optimista, predispuesta, comprometida y sacrificada... pero boluda no.

Asi que dejé todo y me fui a leer y disfrutar el ataradecer al Hyde Park.


Cuando yo digo que me tomo las cosas con calma, lo digo en serio. lo bueno es que para renunciar a HSM tardé como dos meses en juntar coraje y acá con dos minutos bastó. No tengo ni idea que análisis darle, pero algo tienen que significar, no?


martes, marzo 1

Kiki (危 機)

Para aquellos de ustedes que no aún no manejen a la perfección el japonés, kiki significa "crisis", escrito con sus dos famosos símbolos: uno con un tono negativo y el otro que representa la oportunidad.

No os preocupéis, no tengo una verdadera crisis. Simplemente tengo el peor trabajo del mundo. Lejos.

Ejemplifico:

Ayer fue mi primer día. Fui con muchas pilas pero sin saber mucho que esperar, después de todo, con una entrevista tan poco seria como la que tuve, te puede tocar cualquier cosa. Y, de hecho, me tocó cualquier cosa y un poco peor. Tras una breve explicación y una símil capacitación (que fue inútil, hoy sé tanto de paneles solares como ayer a esta hora), firma de contratos, etc, me presentaron al resto del equipo, me subieron a una combi y nos dejaron a todos en el medio del barrio residencial de Sussex para que vayamos puerta por puerta ofreciéndole a los residentes paneles solares. Asi es, damas y caballeros, soy vendedora en el sentido literalísimo de la palabra.

¡Ah!, me olvidé de mencionar algo. Ayer hicieron 5 grados. Y Sussex estaba completamente cubierto de niebla. Y trabajo hasta las 9 de la noche.

Pero, como soy digna hija de mi padre, y como él, soy extremadamente sobreadaptada y optimista nata (no tan negadora como él porque yo puedo reconocer que mi trabajo es una m*erda) le estoy mirando el lado positivo.

He les aquí las "oportunidades" que encontré:

- Trabajo dos tardes a la semana. Y sí, es duro, pero la verdad es que me sobraba tiempo libre, entonces, hagamos que el tiempo sea productivo. Y no es el mega sueldo, pero con eso vivo por semana.
- Al tener tiempo ocupado, manejo mas eficientemente mi tiempo libre.
- Aprendo de paneles solares, que me sirve para mi carrera. La capacitación de ellos fue totalmente nula, pero voy a tener que leer e informarme para poder vender mejor y aumentar mi ganancia por comisión.
- El sueldo es bajo, las comisiones son altas, entonces es un gran motivador para ir y tocar la mayor cantidad de puertas posibles.
- Trabajo con gente joven, en su mayoría ingleses. Son potenciales amistades.
- Recorro nuevos barrios de Londres a los que nunca hubiese ido.
- Puedo hacer un análisis antropólogico-social muy interesante de la sociedad inglesa.
- Al ser un trabajo tan poco serio, no me siento comprometida y estoy lista para renunciar cuando me aburre/canse/enferme de hipotermia/encuentre algo mejor/vengan mamá y nani de visita, etc.
- Al ser un trabajo tan poco serio (bis), ya les avisé que en marzo tengo viajes programados y que voy a tener que faltar varios días.
- Y con respecto al frío... en verdad.. no hay vuelta que darle al frío, sólo puedo rogar que mejore.

Le estoy poniendo mucha garra, ¿vieron?