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lunes, mayo 23

Confieso que he viajado.... en tour.

Hace un par de años descubrí el placer de viajar con mochila, y se sabe que una vez que descubrís la mochila, no hay vuelta atrás.


Claro esta que por mochilear nunca le perdí el gustito al "viaje plancentero"... léase cuarto con baño privado, restorán distinto cada noche y darse esos pequeños lujos cotidianos.

Por supuesto, lo que siempre rechacé fue los grandes tours. Siempre perjuré que jamás formaría parte de esos enormes grupos de turistas moviéndose en masa, recorriendo lugares históricos con irrazonables límites de tiempo y viendo el mundo a través de un guía gordo y mal vestido que tira chistes malos repetidas veces y es el único que se ríe de ellos.

Pero por esas cosas de la vida y el jueves 19 a la mañana me encontré en un un bus enorme con un guía chiquito y mal vestido, Freddy, repitiendo chistes malos en el micrófono.  Quien sea que haya dicho 'nunca digas nunca' claramente tuvo algún tipo de revelación divina.

Lo bueno es que mamá y Nani estaban tan reacias a la idea fe un tour como yo, entonces evitaban comentarios entusiastas como ¨¡Qué bueno! ¡50 potenciales nuevos amigos! Vamos a compartir cada instante con ellos¨ o "¡Qué divertido! Tenemos media hora ara recorrer un pueblo... Todos juntos!". Ergo, más o menos hacíamos nuestra vida, independizandonos cuando era posible y quejándonos cuando no. 

Lo segundo bueno fue que estos pueblos eran realmente muy lindos. Empezamos en la ciudad universitaria de Cambridge, llena de colegios medievales y bicicletas. Dp fuimos a York, tb medieval pero más militar que estudiantil. Visitamos la catedral y caminamos por el muro. Dormimos en Durham, pueblo mini muy lindo coronado por una catedral y un castillo convertido en universidad. Al día siguiente, el castillo de Harry Potter que resulta es la casa de veraneo de  de unos duques contemporaneos. De ahí a la increible Edinburgh, construida sobre dos colinas, casa de María Estuardo reina de los escoseses, cuyo antiguo palacio hoy oficia de casa de fin de semana de la reina. El tercer día fuimos hasta el lago Ness, paseamos por los high lands escoceses y terminanos en la industrial Glasgow.




Los tercero bueno es que la gente del tour era tan pero tan personaje que nos dio mucho material de conversación y de ser imbancables casi terminaron por parecernos simpaticos. Desde Freddy, el guía soberbio, que te contestaba mal cuando no le gustaba tu pregunta pero te decía cualquier cosa cuando le dabas pie para hablar. Las tres gallegas que no sonrieron en toda la excursión y estaban constantemente tratando de entender q estaba pasando y el personaje del año, la supuesta chilena llamada Alicia de 75 años que se quería levantar al guía de 50 y sentía en la obligacion de acote cada oración de los largos discursos de Freddy con un "que interesante!".

Por lo tanto, si adoptamos las ideas de la gestalt, el todo fue mucho más que la suma de las partes y el mal querido tour se convirtió en una experiencia más que memorable. 

1 comentario:

  1. been there, done that.
    Critiqué a los tours con vehemencia para después... terminar haciendolos.

    No solo "nunca digas nunca" sino sobre todo, copate con el cambio y disfruta lo bueno de hacer algo totalmente distinto!!!! Nos preocupamos por afirmar que no hay reglas unicas al momento de vivir la vida y que es necesario tirar los manuales de "deber ser" porque coartan la libertad individual...y después tenemos limites ridiculos impuestos por los prejuicios! ¿no es incoherente?
    ¡¡¡¡brindo por los viajes en tour, por los guias, las gallegas y los comentarios redundantes!!!!

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